Google+ Followers

jueves, 24 de marzo de 2011

14. LA TRANSFIGURACIÓN AL REVÉS

Socorrer a los necesitados es un deber de justicia aun antes que un acto de caridad. 
Benedicto XVI


Hace apenas unos días estuvimos escuchando en la lectura del Evangelio la lectura sobre la transfiguración de Jesús. Y aunque ya ha pasado, no quise dejar de lado este comentario que me ha parecido muy bueno e ilustrativo y que a mi hija le ha gustado mucho también.
LA TRANFIGURACIÓN AL REVÉS
Cuando Cristo se transfiguró en presencia de sus apóstoles, "su rostro se puso resplandeciente como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la nieve".
Entonces se oyó una voz que venía del cielo y que decía: "Este es mi hijo muy amado, escúchenlo".
Hoy en día, Cristo sigue tranfigurándose delante de sus discípulos, pero al revés; es decir, su rostro ya no resplandece como el sol, sino que se oculta bajo las facciones mas bien oscuras de nuestros indígenas y bajo una capa de mugre en la cara de nuestros pobres citadinos.
Sus vestiduras ya no son blancas como la nieve, sino que tienen ese color indefinido de la suciedad de nuestros caminos rurales y de nuestras calles urbanas.
Pero el Cristo e nuestras zonas campesinas y de nuestros barrios pobres sigue siendo el Cristo del Tabor.
Y la voz del Padre que aquel día se dejó oír en la cumbre del monte, sigue diciéndonos ahora:

"ESTOS SON MIS HIJOS MUY AMADOS
. . . .  ESCÚCHENLOS"
Publicar un comentario