Google+ Followers

miércoles, 9 de marzo de 2011

1. FAMILIA Y CUARESMA

1. Que en cada familia y comunidad cristiana se valore la Cuaresma para alejar todo lo que distrae el espíritu y para intensificar lo que alimenta el alma y la abre al amor de Dios y del prójimo. Pienso, especialmente, en un mayor empeño en la oración, en la lectio divina, en el Sacramento de la Reconciliación [la confesión] y en la activa participación en la Eucaristía, sobre todo en la Santa Misa dominical. 
Benedicto XVI

Desde hace tres años, hemos llevado la Cuaresma a nivel familiar, involucrando a mis pequeñas hijas. Cuando yo pensé que eran demasiado pequeñas para poder entender y llevar a cabo ciertas cosas, ellas me han sorprendido entendiendo a la perfección y acompañandome en cosas que antes jamás habían hecho.
A veces nosotros mismos nos cerramos a introducir a nuestros pequeños en reflexiones o rezos, pensando que no lo entienden o que son muy pequeños para llevarlo a cabo. Pero hay diferentes maneras de poner a su nivel de entendimiento las oraciones, lo rezos, los compromisos y las reflexiones acerca de lo que estamos conmemorando.
Con mis pequeñas rezamos un Vía Crucis para niños, que está escrito con lenguaje fácil e ideas al alcance de su entendimiento. Además, aunque ellas no están obligadas al ayuno alimentario, hay muchas cosas en las que se les propone "ayunar" (como la T.V., las películas, las golosinas, etc.) y ellas hasta ahora han aceptado con docilidad. 
Creo que cuando se quiere, es posible integrar a toda la familia en las cosas de Dios, sin echarle la culpa a los pequeños porque "no entienden", "es mucho tiempo para ellos", "se aburren", etc.
Publicar un comentario