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miércoles, 26 de marzo de 2014

ANIMARSE A VOLAR

..Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:
-Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, opino que sería penoso que te limitaras a caminar teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.
-Pero yo no sé volar – contestó el hijo.
-Ven – dijo el padre.

Lo tomó de la mano y caminando lo llevó al borde del abismo en la montaña.
-Ves hijo, este es el vacío. Cuando quieras podrás volar. Sólo debes pararte aquí, respirar profundo, y saltar al abismo. Una vez en el aire extenderás las alas y volarás...
El hijo dudó.
-¿Y si me caigo?
-Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.

El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida.
Los más pequeños de mente dijeron:
-¿Estás loco?
-¿Para qué?
-Tu padre está delirando...
-¿Qué vas a buscar volando?
-¿Por qué no te dejas de pavadas?
-Y además, ¿quién necesita?

Los más lúcidos también sentían miedo:
-¿Será cierto?
-¿No será peligroso?
-¿Por qué no empiezas despacio?
-En todo casa, prueba tirarte desde una escalera.
-...O desde la copa de un árbol, pero... ¿desde la cima?

El joven escuchó el consejo de quienes lo querían.
Subió a la copa de un árbol y con coraje saltó...
Desplegó sus alas.
Las agitó en el aire con todas sus fuerzas... pero igual... se precipitó a tierra.

.. Con un gran chichón en la frente se cruzó con su padre:
-¡Me mentiste! No puedo volar. Probé, y ¡mira el golpe que me di!. No soy como tú. Mis alas son de adorno... – lloriqueó.
-Hijo mío – dijo el padre – Para volar hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen.
Es como tirarse en un paracaídas... necesitas cierta altura antes de saltar.

Para aprender a volar siempre hay que empezar corriendo un riesgo.
Si uno no quiere correr riesgos, lo mejor será resignarse y seguir caminando como siempre.

Jorge Bucay

 Lo que me enseña a mí:

1. Que me falta algo de camino para actuar igual que este padre con su hijo: enseñar a volar a los míos.
2. Que para aprender a volar no solo es requisito ser joven. Habemos muchos adultos y hasta ancianos que no supimos iniciar el vuelo y correr los riesgos necesarios en su momento.
3. Que a veces lo que digan los demás es mas fuerte que lo que diga quien más me quiere.

¿Y tú? ¿Te animas a poner más números?

martes, 4 de marzo de 2014

♫ QUIEN PIDE, RECIBE ♪

La oración de una madre es poderosa. Si lo sabré yo . . . .

Canción: Quien pide, recibe.
Intérprete: Roberto Ramírez


viernes, 24 de enero de 2014

QUIEN ERES TÚ

Dedicada a todas las mujeres de mi vida. A las que han estado junto a mí desde que nací (mi madre y mi hermana); a mis familiares en general (tías, primas, sobrinas); a quienes la vida y Dios ha querido integrar a nuestra familia para enriquecerla (mi suegra y mis cuñadas); a mi sobrina Jaquita; a quienes me han acompañado durante el camino; a quienes he conocido recientemente y a quienes, aunque tengo lejos, he aprendido a querer como si estuvieran cerca; a mis alumnas, a las que quiero mucho, aunque pocas veces se los diga. Y muy especialmente, a mis hijas, que continuamente están en mis oraciones, en mis pensamientos, en mis ilusiones, para que poco a poco en el trayecto de su vida, vayan aprendiendo el gran valor que llevan dentro de sí como mujeres, y que Dios y solo Dios les ha regalado.

*Abajo del video, incluyo la transcripción.






QUIEN ERES
Eres hermosa, eres inteligente, divertida, amable, única. Eres merecedora de amor y atención.  Nunca serás demasiado y siempre serás suficiente; eres preciosa, eres un diamante, eres una rosa, una perla. Eres la más bella de toda la creación.
Vales más de lo que podrías imaginar: vales más que los números de la báscula, los productos de cabello que usas o los zapatos que te pones; más que todas las chicas que desean ser como tú y todos los chicos que desean tenerte. Más que el precio de tu ropa o la calificación alta de tu examen de matemáticas, o incluso más que el número de seguidores que tienes en twitter.
Tu valor sobrepasa todas las cosas terrenales, porque ante los ojos de Dios tú eres amada y vale la pena morir por ti, independientemente de lo que tú piensas que eres. Seas modelo de revista o modeles arcilla con la abuela; estés en la lista de los deseados o de los no deseados; ya seas capitana de porrista o seas una marginada; seas señorita popularidad o bien nunca hayas tenido a nadie a quien decirle amigo; ya sea que te ames a ti misma o ames tu vida o no puedas soportar verte al espejo y ver que toda tu vida se cae a pedazos; seas toda una ganadora o te sientas el mayor fracaso del mundo. Sin importar quien creas ser, la realidad es que tú mereces a alguien que dé su vida por ti. Porque tú eres poderosa, eres fuerte, eres capaz. 
Lee sobre las mujeres en la Biblia, Ester, Rut, Marta, María; estas mujeres cambiaron el mundo para siempre, y dentro de ti, dentro de cada una de ustedes, hay una mujer con el mismo poder, la misma fortaleza y la misma capacidad para cambiar al mundo, y tu responsabilidad es encontrar esa mujer y liberarla.  ¡Esto es lo que eres! Y cualquier voz que escuches en tu cabeza y te diga lo contrario, es la voz del enemigo; y la próxima vez que  lo escuches, esto es lo que has de responder: ¡no!, yo no satanás.  Yo soy hija de Dios valorada, amada, adorada sobre todas las cosas,  por el creador de todas las cosas, por la gloria de quien es mayor que todas las cosas. ¡Yo soy grandiosa!
Y por favor, no lo olvides.

lunes, 11 de abril de 2011

SOFOCADA

El viernes pasado, mi hija pequeña llegó a casa con un recado que el maestro de educación física solicitaba la presencia de los padres en la escuela para este lunes. Como ya nos tienen bien espantados con las cooperaciones económicas que hay que hacer por todo y a cada rato, me imaginé que algo de eso habría y me fui condicionada a la famosa junta.
Desde que llegamos ya los comentarios me cambiaron la jugada de lo que pensaba, pues la chica que cuida la puerta nos preguntó si veníamos a la "macro activación".
El nombrecito me espantó mas que la creencia de la cooperación económica.
Una vez que terminó el homenaje a la bandera, con sus respectivos himnos de México y Veracruz, entramos a ver al profesor, solo para que nos quitara cualquier duda de la cabeza: se trataba de hacer ejercicio con nuestros pequeños. ¡Oigame hubiera avisado!, ¡cómo nos cita así como así sin advertir de qué va la cosa!
Bueno había de todo: mamás que ya iban vestidas con el uniforme del trabajo, otra mas que llevaba unos taconazos que parecía que iba a cambiar los focos de la escuela, yo, que me fui de zapatos bajos, pero tipo sandalia, una abuelita que siempre asiste a las juntas, no sé si porque los padres no pueden o no viven con el niño, el caso es que solo una o dos iban mas o menos vestidas para la ocasión.
Ya sobre la marcha nos dijo que íbamos a hacer ejercicio con nuestros hijos e íbamos a tomar una clase tal como ellos lo hacían habitualmente.
El hombre este, no sé si intencionalmente o no, pero nos ha dado una sacudida que si continúo así, voy a tener que ir al quiropráctico para que me acomode todo lo que se me desacomodó: corrimos, brincamos, perseguimos a los chamacos, volvimos a correr, solo que para atrás, hicimos competencias por equipos, etc.
Estuve a punto de caerme tres veces, me lastimé un talón, no pude hacer nada que tuviera que ver con tirarse al suelo y me faltó muy poco para escupir el hígado y uno que otro órgano interno.
No dudo ni tantito que la que mas se divirtió fue mi hija, pero caramba, nada les cuesta advertir para qué va uno. El día menos pensado me da un paro cardiaco.
Fuera de toda broma, es una de las actividades que mas me ha gustado en la escuela. Las juntas regulares que se hacen, como lo dije arriba, invariablemente tienen un trasfondo que trata sobre pedir algo de dinero para cualquier cosa que se les ocurra, pero ésta vez fue diferente, divertida y educativa, porque el maestro nos hizo ver la importancia de pasar tiempo con nuestros hijos y además de que ese tiempo no necesariamente tiene que ser muy extenso, nosotros sólo estuvimos 30 minutos, pero de verdad, a mí me parecieron 3 horas; y a mi cuerpo también.

sábado, 26 de marzo de 2011

17. TENDRÉ QUE APRENDER A SER COMO NIÑO

La limosna, acercándonos a los demás, nos acerca a Dios y puede convertirse en un instrumento de auténtica conversión y reconciliación con él y con los hermanos.
Benedicto XVI

Acá en México hay un serio problema con la cantidad de personas que están pidiendo dinero en la calle; un gran porcentaje haciendo realmente un negocio de ello. Por eso en muchas ocasiones, incluso en la misma iglesia nos dicen que no les demos dinero en la calle, porque además fomentamos el que esas personas no busquen trabajo ni quieran salir de eso, sino que lo donemos a instituciones especializadas, a los grupos que se encargan de ello, etc. Por eso, de alguna manera, salvo  muy contadas excepciones, evitamos dar dinero a nadie que lo pida en la calle y mucho menos si se trata de un restaurant donde estamos ingiriendo alimentos y no es recomendable andar agarrando dinero.
El asunto es que, desde que entramos en Cuaresma, por todos lados escuchamos decir que hay que practicar ayuno, hacer oración y dar limosna.
Ayer estabamos mis hijas y yo, desayunando en un restaurancito pequeño que está cerca de la casa, después de su festival de primavera de donde venían acaloradas y cansadas. Yo les había dado unas monedas para que se compraran algo en la escuela, pues iba a haber venta de refrescos y otras cosas y mi hija mayor había apartado 5 pesos para comprarse algo en la tienda por la tarde.
Nos encontrábamos ya disfrutando de unos ricos antojitos veracruzanos, cuando entró al establecimiento un señor con una guitarra y empezó a cantar, obviamente, para poder pedir después una cooperación.
Después de que cantó, pasó por cada mesa pidiendo la respectiva dádiva y cuando llegó a la nuestra, yo le dije que no tenía para darle, recordando siempre aquella "regla" de la que les platicaba al principio. El señor me dio las gracias y se dio la vuelta. Pero antes de que cualquiera de los dos (el señor y yo) pudiéramos darnos cuenta de qué era lo que pasaba, mi hija se paró de su asiento y le dió su moneda que estaba guardando para su golosina vespertina.
El señor le dio las gracias y a mí se me atragantó el bocado. De un solo plumazo, la niña me ganó la partida con dos cosas: su ayuno de la golosina que se pensaba comprar y la limosna de la única moneda que le quedaba para ella.
En momentos así, entiendo porque se nos pide que seamos como niños:
* Para no tomarle demasiado aprecio a nuestro dinero, aunque sea la última moneda; 
* para no hacer mucho caso de quienes nos dicen "no hagas el bien aquí, mejor hazlo acá"; 
* para no aferrarnos demasiado a nuestros antojos y poner siempre el "yo quiero" por encima de todo y de todos.
Lo que mas me gustó del asunto, es que para ella no fue nada extraordinario,  nada que mereciera platicarse, presumirse, anotarse: No comentó nada con su hermana y no se quejó después porque ya no pudo ir a la tienda. Tampoco pidió mas dinero mas tarde. Fue algo de lo mas normal. Como debería de serlo para mi también.

domingo, 13 de marzo de 2011

5. PARA FORTALECER LA VOLUNTAD

5. Ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios.
 Benedicto XVI

Hoy nos decía el padre en la misa, que debemos someter al cuerpo de vez en cuando, para fortalecer nuestra voluntad.
Y supongo que cada vez ha de ser mas difícil esto, puesto que vivimos inmersos en una cultura de libertinaje y autosatisfacción, en donde todo el mundo te dice: "No te limites, haz lo que tú quieras y cuando tú quieras, que para eso eres libre". Y no nos damos cuenta que luego, cuando estamos tan acostumbrados a obtener todo lo que queramos, llegará un momento en lo que nada nos satisfaga. Y eso lo podemos ver en muchos de los jóvenes de hoy, a los que nada les cuesta trabajo, porque todo se los dan y que nada valoran por la misma razón, pero a los que cada vez les es mas difícil encontrar algo que verdaderamente les llene el espíritu.
Hay que enseñarnos a nosotros mismos a ponernos límites, a privarnos de vez en cuando de las cosas que nos gustan, para fortalecer nuestra voluntad y hay que enseñarles lo mismo a nuestros hijos, esa es la mejor manera de evitarles sufrimientos futuros y no darles y cumplirles todos sus caprichos como erróneamente pensamos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

1. FAMILIA Y CUARESMA

1. Que en cada familia y comunidad cristiana se valore la Cuaresma para alejar todo lo que distrae el espíritu y para intensificar lo que alimenta el alma y la abre al amor de Dios y del prójimo. Pienso, especialmente, en un mayor empeño en la oración, en la lectio divina, en el Sacramento de la Reconciliación [la confesión] y en la activa participación en la Eucaristía, sobre todo en la Santa Misa dominical. 
Benedicto XVI

Desde hace tres años, hemos llevado la Cuaresma a nivel familiar, involucrando a mis pequeñas hijas. Cuando yo pensé que eran demasiado pequeñas para poder entender y llevar a cabo ciertas cosas, ellas me han sorprendido entendiendo a la perfección y acompañandome en cosas que antes jamás habían hecho.
A veces nosotros mismos nos cerramos a introducir a nuestros pequeños en reflexiones o rezos, pensando que no lo entienden o que son muy pequeños para llevarlo a cabo. Pero hay diferentes maneras de poner a su nivel de entendimiento las oraciones, lo rezos, los compromisos y las reflexiones acerca de lo que estamos conmemorando.
Con mis pequeñas rezamos un Vía Crucis para niños, que está escrito con lenguaje fácil e ideas al alcance de su entendimiento. Además, aunque ellas no están obligadas al ayuno alimentario, hay muchas cosas en las que se les propone "ayunar" (como la T.V., las películas, las golosinas, etc.) y ellas hasta ahora han aceptado con docilidad. 
Creo que cuando se quiere, es posible integrar a toda la familia en las cosas de Dios, sin echarle la culpa a los pequeños porque "no entienden", "es mucho tiempo para ellos", "se aburren", etc.

domingo, 5 de diciembre de 2010

LOS NIÑOS Y LA TV (SEGUNDA PARTE)

VIOLENCIA Y SEXO EN LA TV, AL ALCANCE DE LOS NIÑOS
Existen dos posiciones en relación con el efecto de las escenas con temas sexuales y de violencia. Algunos sostienen que las escenas violentas constituyen un medio inofensivo de disipar la propia violencia del niño. Yo les pediría a los que dicen esto, que visiten con frecuencia las zonas de juegos de las cadenas de restaurantes del país que gusten, para que observen si en realidad “se disipa la propia violencia del niño”. Sostienen además, que las escenas con contenido sexual carecen de relevancia para los niños, por lo que no las absorben. Pero los estudios realizados acerca de la sexualidad infantil han demostrado que las escenas sexuales interesan y excitan hasta a niños pequeños.
La mayor parte de las investigaciones han demostrado que los niños manifiestan más agresividad después de mirar programas violentos. Los niños son imitadores.  Ven que tanto los buenos como los malos, resuelven sus problemas a golpes y no con argumentos racionales.  La violencia es popular y produce resultados.  La televisión tiende a hacer perder la sensibilidad del que mira, porque no hay nada que pueda hacer para cambiar las situaciones adversas o aflictivas que se presentan, ya sean reales o imaginarias; después de todo, la realidad de la televisión es muy parecida a la ficción. ¿Muere realmente la gente en televisión, o bien vuelve a levantarse una vez filmada la escena?
Los miembros de una misma familia que miran televisión juntos tienen muy poco contacto visual unos con otros. El televisor mantiene el control. Por mucho que nos quieran vender la idea de que la televisión une a la familia, la realidad es que, si vas a ver un programa X, tienes que poner atención para poder entender la historia. Aquí vemos sólo un programa en familia, todos juntos; sin embargo, cuando la menor de mis hijas se aburre y comienza a moverse o a hablar, todos los demás le decimos que guarde silencio porque no nos deja entender lo que vemos en la tele. Y eso que sólo vemos un programa, ¿qué pasaría si nos la pasáramos todo el día frente al televisor?
¿Ejercen efecto los anuncios comerciales sobre sus hijos? Se enterará de eso cuando observe sus reacciones la próxima vez que los lleve al supermercado. Esos anuncios presentados en los programas infantiles tiene el propósito de convertir a sus hijos en consumidores. Su mensaje es que las cosas proporcionan felicidad. Mientras vivímos en Canadá, las reglas del país impoiden que en los canales infantiles, durante los programas para preescolares se transmitan comerciales. Así que de manera regular, se transmite todo el programa de corrido sin ninguna interrupción. Pero cuando llegamos aquí, las cosas son diferentes desde el primer dia. Sin importar que el programa infantil se esté transmitiendo en la televisión privada (el sistema de cable, como lo conocemos regularmente), meten comerciales cada 10 minutos. Y si es en época navideña, como la que ya se avecina, es tantito peor, los chicos son bombardeados literalmente con anuncios comerciales de ropa, películas en DVD, muñecos, juguetes, comida, y hasta artículos como celulares, ipods, computadoras, etc. Y el autor tiene razón cuando dice que en el supermercado es cuando nos damos cuenta qué tanto influye un comercial en nuestros hijos. Mi hija mayor me repetía de corrido y sin interrupciones un comercial sobre algún producto alimenticio que ahora no recuerdo, pero lo nos dejaba admirados de ver de qué manera se lo había aprendido y te lo decía como si la hubieran contratado para publicitarlo.
LO QUE HAY QUE APUNTAR
-          No es para menores de 4 años.
-          Limite el tiempo que miran televisión.
-          Que no miren lo que usted no quisiera que recuerden.
-          Mire con su hijo y explique lo que sea necesario.
-          No acepte el argumento de “Los demás niños lo miran”.
-          Provea actividades para reemplazar la televisión.
-          Tenga cuidado con lo que usted mismo mira en televisión.

martes, 30 de noviembre de 2010

LOS NIÑOS Y LA TV (PRIMERA PARTE)

Hace mucho tiempo aprendí que la televisión es sumamente dañina para los niños, y curiosamente, unos días atrás encontré el artículo que leí en aquel tiempo y que ahora les comparto.

LOS NIÑOS PEQUEÑOS Y LA TV
A continuación presentamos el resultado de diversas investigaciones acerca de la influencia de la televisión en los niños.
La televisión provee una rápida sucesión de imágenes y sonidos captados por la mente infantil. Es una cantidad mayor de estímulos de los que puede obtener de la lectura en libros ilustrados, del juego o de los sonidos. La atención del niño se debilita al cabo de unos veinte minutos frente al televisor, independientemente de si el programa es interesante o no. Algunos niños experimentan actividad cerebral anormal mientras miran televisión, y en algunos pocos casos se ha notado la aparición de contracciones epilépticas. La hiperactividad es un comportamiento sin finalidad, inquieto, frecuentemente destructivo y con energía inagotable. Aunque es producido por varias causas, hay indicaciones definidas de que algunos casos son inducidos por el acto de mirar televisión. El niño no puede interactuar con el televisor, por lo que manifiesta una actividad desordenada después de apagarlo, para disipar la energía acumulada y las tensiones creadas por los programas que acaba de ver.
El acto de mirar televisión limita los movimientos de los ojos. Se ha relacionado la dificultad para aprender a leer, con movimientos oculares mal desarrollados. La televisión puede ser un factor contribuyente al creciente problema del analfabetismo. Esto es parte del hecho de que resulta más fácil sentarse frente al televisor que leer un libro. Los especialistas opinan que a ningún niño menor de 4 años debiera permitírsele mirar televisión.
Los niños se encuentran prácticamente inmóviles frente al televisor, de tal manera que disminuye considerablemente la cantidad de ejercicio que el niño necesita. Se vuelven tan pasivos que hasta elimina el acto de dar vuelta a las páginas de un libro, con lo que el niño llega a la escuela con funciones subdesarrolladas relacionadas con la coordinación entre los ojos, las manos y el cerebro. Las actividades normales y dinámicas del juego han quedado limitadas.
Es una lástima que, de la misma forma en que las autoridades y especialistas nos indican cómo deben cuidarse los niños en el auto, en la casa o en la escuela, no haya límites de seguridad para el tiempo que una persona puede pasar frente al televisor.
El niño generalmente lee libros escritos para su nivel de edad. Si no entiende algo, un adulto puede explicárselo fácilmente, porque a diferencia del programa de televisión, en la lectura no hay imágenes móviles ni hay dramatización. El niño no puede evaluar la información obtenida frente a la pantalla. Posee pocos puntos de referencia para separar la realidad de la ficción.  Aunque a veces los padres miran televisión con sus hijos,  la mayor parte del tiempo éstos están solos frente al televisor y no pueden recibir las explicaciones necesarias para entender ciertas cosas que ven o para contrarrestar los efectos negativos de otras.
Diversos estudios han demostrado que los niños aprenden muy poco con los programas educacionales televisados. Los materiales presentados son percibidos con la misma falta de atención consciente que los dibujos animados, por lo que el niño retiene muy poco.
Algunos padres creemos que si ponemos a los niños a ver “Plaza Sésamo” será menos dañino y más educativo para ellos; sin embargo, ni siquiera estos programas son recomendables durante tiempos prolongados frente al televisor.
A mí me gustaba mucho un programa educativo musical que mis hijas veían cuando eran más pequeñas. Se llama “Backyardigans”, y me parecía lindo que enseñaran a los chicos la ventaja de tener imaginación y jugar con ella, además de cantar y bailar durante todos los capítulos. En el simple patio de su casa, los chicos imaginaban barcos piratas, paseos por las nubes, desafíos con dragones, etc. Y yo decía “¡qué buena idea!, promueve y activa la imaginación de los niños” el problema que yo no veía en ese momento es que la imaginación de los niños no se activaría si no apagábamos el televisor y salíamos a poner en práctica lo que habíamos aprendido. Es ahí donde nos falta el equilibrio. De nada sirve que los pongamos a ver programas de manualidades y presumamos que nuestros hijos ven televisión de calidad, si no supervisamos y los impulsamos para que después practiquen lo que aprendieron en ese programa, que hagan trabajos y manualidades tal como lo aprendieron.
En un programa de televisión normal, las cámaras de televisión se mueven incesantemente de un lado a otro para crear acción instantánea. Pongan atención y cuenten cuantas veces cambia la imagen de un programa normal en un minuto. El lapso de duración de la atención del niño debiera alargarse con el paso de los años; pero los niños que miran televisión habitualmente tienden a tener la atención  cambiante de los niños pequeños. La imaginación no se desarrolla adecuadamente,  debido a que el niño recibe un cúmulo de información de fantasía visual y verbal.