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sábado, 16 de enero de 2010

AVISO

Queridos compañeros:
He estado experimentando algunos problemas con blogger y ahora resulta que no puedo contestar los comentarios que ustedes tan amablemente me hacen. Mientras soluciono este problema, les pido una disculpa sincera. Esto es algo que escapa a mis habilidades, puesto no sé ni siquiera qué es lo que debo hacer. Ya solicité ayuda en el foro de gmail y espero que me guíen para solucionarlo.
Mientras tanto agradezco mucho a:
Sor Cecilia Codina Masachs O.P por su comentario en "Por favor, eduquemos a nuestros hijos"
Con todo respeto para los psicólogos y pedagogos actuales (tengo varios amigos y familiares), creo que en mucho viene la responsabilidad sobre ellos y las teorías actuales. Ahora resulta que no podemos ni ver a nuestros hijos con ojos de reprimenda porque les creamos "traumas" insuperables de por vida. Yo viví una etapa dura en cuanto a corrección disciplinaria y le puedo asegurar que no tengo ni un trauma con respecto a eso.


A Alejandra de Perú, Angelo y mi estimado/a anónimo/a por sus comentarios en "¿Sin tiempo para ayudar?"
Para los que no tenemos los medios para ayudar en especie o en persona, los medios electrónicos actuales son de gran utilidad para poder donar dentro de nuestras posibilidades, alguna aportación económica que, tal vez para nosotros sea mínima, pero junto con todas las cantidades mínimas de los demás hermanos, se pueden convertir en una gran ayuda para la recuperación de nuestros hermanos en desgracia.
Debería ser una costumbre para nosotros, los que de alguna u otra manera vivimos cobijados por un techo fuerte y contamos por lo menos con un trabajo estable, ayudar siempre, "hasta que duela" decía la santa de Calcuta. Porque desgraciadamente, aparte de las desgracias naturales que cada vez azotan más a nuestro mundo, hay mucha injusticia social, pobreza, hambre, enfermedad, abusos, etc. mucho terreno donde ayudar. Qué bueno que aunque sea un pequeñísimo granito se haya podido brindar en este blog.


Y finalmente a mi estimado/a anónimo/a que dejó su comentario en "Tradiciones Navideñas II: La rama" aunque era en referencia a la entrada "Por favor, eduquemos a nuestros hijos".
Amigo/a, es un placer enorme cuando te das cuenta que un breve comentario propio puede provocar una reflexión, un cuestionamiento, una idea en otra persona que te lee.
Con tus 14 años, me has enseñado que sí se puede leer algo y cuestionarse, que sí podemos enderezar nuestro camino, aprender, reconsiderar, reconocer. 
Muchas veces pensamos que nadie puede enseñarnos nada nuevo y que lo que nosotros hacemos y pensamos está bien hecho. Y por lo regular en la adolescencia se magnifica esta actitud.
Gracias por tu visita, gracias por tu comentario, gracias por tu enseñanza.


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