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sábado, 5 de abril de 2014

UN HÉROE CON ROSTRO Y NOMBRE


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Este es mi tío Luis Carrandi Romero, nacido en 1890. Según las palabras de mi padre que lo conoció, era un hombre recto, justo, simpático, muy buen conversador, amante de su familia; trabajador y luchador incansable.
Y por si fueran pocas todas estas virtudes, debemos agregar a ellas la de valiente.
Hace relativamente poco tiempo, por medio de unos documentos que ha ido compartiendo en Facebook uno de sus nietos, mi primo Rogelio, me he enterado que mi tío fue uno de los tantos protagonistas de la gesta heroica que se registro en mi ciudad y puerto de Veracruz el 21 y 22 de abril de 1914, cuando las tropas Norteamericanas invadieron y ocuparon nuestra ciudad (ver algo sobre esa historia aquí).
A continuación les comparto – con permiso otorgado por mi primo Rogelio – algunos de los documentos que dan fe de la participación de mi tío en la defensa del puerto.

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En este documento el señor Salvador Fernández de Lara, hace constar que C. Luis Carrandi Romero “tomó parte muy activa en la defensa del Puerto y le tocó en suerte figurar en el grupo de patriotas que defendieron con valor . . . .”


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Este es un mapa que fue confiscado de un marine caído y que quedó en poder de mi tío.











RECONOCIMIENTOS



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 Documento donde se le informa de su Condecoración otorgada por el Presidente de la República Miguel Alemán – si no me equivoco –.















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 Sus medallas recibidas




















1606310_10201584641845893_1276299901_oEn este documento, algunos años después, solicita el ingreso a la Sociedad de Defensores de Veracruz 1914. 
















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Y en este otro Documento donde se acusa de recibo el documento anterior y le otorga a mi tío el ingreso a la Sociedad, además de reconocer nuevamente la Condecoración recibida.












Se pueden decir muchas cosas de un hombre que tuvo el valor de tomar las armas cuando no había ejército alguno al frente que por lo menos organizara o sacara la cara por ti.
Siempre se podrá dar honor a cualquiera que se digne a defender su suelo ante la acometida del enemigo. Pero más allá de cualquier gesta heroica, mas allá del valor que te hace salir a las calles a defender a tu pueblo, las palabras que definen a un hombre son aquellas que salen del fondo del corazón de aquellos que lo trataron, lo conocieron de cerca y convivieron con él. Las palabras de quienes recuerdan anécdotas, gestos, palabras.
Y finalmente, hasta el último de sus días, su vida fue reconocida por quienes en vida lo amaron y por quienes en vida sirvió.
He aquí unas palabras acerca de lo que sucedió ese día:

* ”
En esta página de las instrucciones testamentarias deja instrucciones para que su féretro tenga la bandera nacional y su gorra de marino. La Marina no solamente entregó esto, ENVIÓ UNA BANDA DE GUERRA QUE LE BRINDÓ HONORES MILITARES A MI ABUELO. Lo escribo y me sigue emocionando”.
* “Ese día en la funeraria, repentinamente se oyó un fuerte rumor, subieron por la escalera un pelotón de marinos, el oficial que lo comandaba, apersonose en la puerta de la capilla y pregunto: ‘¿Familiares de (grado militar que no recuerdo) Luis Carrandi Romero?’ salieron los Hijos y entonces el oficial dijo ‘Venimos en representación de la Patria a servir honores’ y pidieron permiso para bajar el féretro a las afueras de Gayosso en la calle de Rosas Moreno, acto seguido salimos todos siguiéndolos, afuera pararon el trafico, rindieron honores. La banda de guerra tocó el toque de queda, el ‘se levanta en el mástil mi bandera.....’ mientras tanto parados en la banqueta estábamos los Compean, Los Ramírez y yo, todos dijimos ¡Marica! el que llore y creo que todos fuimos requete maricas pues todos llorábamos como Magdalena, luego fue el entierro”.
* “Gracias Luis y Rogelio por estos tesoros, yo recuerdo que ya abajo el féretro, un camión de pasajeros, por alguna extraña razón se detuvo en el cruce de la esquina y ya no hubo tráfico durante toda la ceremonia, el toque de queda nos dejó sin aliento y luego ese ‘Se levanta en el mástil mi bandera’ oops , terminó por aflojarnos a todos los que ahí estábamos, efectivamente todos lloramos por este gran honor para mi abuelo y el ver a toda la familia unida fue un día que recordaré con mucho orgullo”.
“Los marinos que integraron la banda de Guerra llevaban un moño negro en señal de luto en su manga derecha, así como también moños negros en la cornetas y en los tambores. Llegaron en un Camión de la Secretaria de la Marina”.
* “Los honores militares y los símbolos patrios para mi abuelo, fueron algo simplemente extraordinario que nadie de los que estuvimos ahí, lo olvidaremos nunca; y como dice Luis, todos lloramos, pero del orgullo tan grande de ser parte de él, saludos abuelo, donde quiera que te encuentres” (Palabras externadas por algunos de sus nietos).



 
 
Un héroe lo es en todos sentidos y maneras, 
y ante todo, en el corazón y en el alma.
Thomas Carlyle
(1795-1881) Historiador, pensador y ensayista inglés.








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