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Hace alguno tiempo, cuando mi hija menor contaba 3 años entró a nuestra habitación mientras veíamos la película Karol: el hombre que se convirtió en Papa.
Cuando se dio cuenta que estabamos viendo una peli nos preguntó: "¿Qué ven?", "El hombre que se convirtió en Papa" -respondí-.
Mi hija abrió los ojos tan grandes como plato y expresó: "¿En papa?"
Mi hija abrió los ojos tan grandes como plato y expresó: "¿En papa?"
Cada vez que lo recordamos, nos atacamos de risa.
Supongo que en su mente, se imaginó algo así como el señor cara de papa de la película Toy Story.
2 comentarios:
La imaginación de los niños no tiene límite Tere, me imagino la cara de sorpresa de tu hija.
Y las carcajadas Miriam. Todavía nos da un ataque cada vez que nos acordamos.
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