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lunes, 10 de marzo de 2014

SU PALABRA EN ÉSTE Y TODOS LOS TIEMPOS



Ayer comentaba con unos amigos que cuando estuve realizando los Talleres de Oración del Padre Ignacio Larrañaga, me enseñaron que cuando leyera algún pasaje bíblico, después de leerlo en su forma original, lo leyera una vez más pero ahora sustituyendo nombres propios por el mío.
De tal manera que ayer, cuando leía Isaías 41, 8-20, pude disfrutar ésto:


"Pero tú Teresa, eres mi sierva. Tú eres mi elegida, mi amiga. Te traje de una región lejana, diciéndote: Tú eres mi servidora, yo me fijé en ti y te elegí.

Yo, Yavé, soy tu Dios; te tomo de la mano y te digo: no temas, que yo vengo a ayudarte. Yo soy tu socorro"

Todo lo anterior, a propoósito de ésto:

La cuaresma es privilegio muy apto para vivir en y de la Palabra de Dios. Vivir en y de la Palabra significa leerla, rezarla, meditarla, abrirse a ella, confrontarse con ella, poner a su tamiz y a su luz nuestra propia existencia. Llenarse de ella para sea la música y la letra de la pletina de nuestra alma y de la partitura de nuestro corazón. 
Toda la liturgia de la cuaresma, tanto en sus aspectos rituales como en la misma liturgia de la palabra, está transida de hermosísimos símbolos que ayuden y hagan visible el camino cristiano de la conversión. Estos símbolos son el desierto, la luz, la salud, el agua, el perdón, la liberación, la cruz y la resurrección.

sábado, 22 de mayo de 2010

INVOCACIÓN AL ESPIRITU SANTO



Ven Espíritu Divino,
manda Tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre;
don en tus dones espléndido,
luz que penetras las almas.
fuente del mayor consuelo.

Ven dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones
según la fe de tus siervos.
Por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.


Encuentro.
P. Ignacio Larrañaga

viernes, 21 de mayo de 2010

21: SEÑORA DE LA PASCUA


Señora de la Pascua.
Señora del Viernes y del Domingo,
Señora de la noche y la mañana,
Señora del silencio y de la cruz,
Señora del amor y de la entrega,
Señora de la palabra recibida
y de la palabra empeñada.
Señora de la paz y de la esperanza.
Señora de todas las partidas,
porque eres la Señora
del “tránsito” o de la “pascua”, ¡escúchanos!,
hoy queremos decirte “muchas gracias”,
Muchas gracias, Señora, por tu “Fíat”,
por tu completa disponibilidad de esclava,
por tu pobreza y tu silencio,
por el gozo de tus siete espadas,
por el dolor de todas tus partidas,
que fueron dando la paz a tantas almas.
muchas gracias, por haberte quedado con nosotros
a pesar del tiempo  y de las distancias.
Nuestra Señora de la Reconciliación,
imagen y principio de la Iglesia:
hoy dejamos en tu corazón
pobre, silencioso y disponible,
esta Iglesia peregrina de la Pascua.
Una Iglesia esencialmente misionera,
fermento y alma de la sociedad en que vivimos,
una Iglesia profética que sea el anuncio
de que el Reino ha llegado ya.
Una Iglesia de auténticos testigos,
insertada en la historia de los hombres,
como presencia salvadora del Señor,
fuente de paz, de alegría y de esperanza.
Amén 

Cardenal Pironio 
e
Ignacio Larrañaga

MADRE ADMIRABLE  

¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén



martes, 18 de mayo de 2010

DESIERTO


El sábado pasado asistí a la última reunión del grupo de Talleres de Oración y Vida en el que estuve participando por 15 semanas. Esta especie de retiro se llama “Desierto” y aunque los años de experiencia que tengo en retiros y convivencias gracias al grupo juvenil parroquial al que pertenecí me sugerían de qué se trataba ésta última actividad, debo reconocer que no me esperaba lo que iba a experimentar.
Tal como se los dije al final a los compañeros, yo había tenido experiencias diferentes en retiros, escuchando pláticas y reflexiones; en congresos con celebraciones y oraciones especiales; en grupos de oración, etc. pero esto de quedarme completamente a solas con el Señor, durante más de 4 horas, fue totalmente nuevo para mí.
Mi vida ha sido un caminar interminable en el aprendizaje de la oración. Encontrar el modo correcto de comunicarme con mi Padre ha sido un constante buscar, practicar, crecer, tropezar, luchar, perseverar, tirar la toalla, dejarse vencer. Pero en todos estos momentos de búsqueda nunca había pasado más de dos horas, acompañada y, si acaso, una hora en soledad.
Recuerdo que cuando nos dijeron que nos apartáramos y que regresáramos al salón principal en cuatro horas, yo pensé: “¡Caramba! ¿Qué voy a hacer tanto tiempo sola?, ¡Me voy a dormir!” Curiosamente, a la hora de la retroalimentación, varias compañeras más pensaron lo mismo a la hora de retirarse.
Sin embargo, nadie se durmió, nadie se aburrió, nadie se quejó. A mí tuvieron que irme a buscar, porque el tiempo se me fue volando e incluso no alcancé a terminar lo que tenía planeado. Una compañera ni siquiera comió, porque no se dio cuenta de cómo había pasado el tiempo.
Definitivamente, una experiencia nueva y enriquecedora para mí, que ha dejado huella imborrable.
Gracias a mi Padre Amoroso por este taller y por este desierto en Su compañía.

domingo, 16 de mayo de 2010

16. SEÑORA DEL SILENCIO


Madre del Silencio y de la Humildad,
Tú vives perdida y encontrada
en el mar sin fondo del Misterio del Señor.

Eres disponibilidad y receptividad.
Eres fecundidad y plenitud.
Eres atención y solicitud por los hermanos.
Estás vestida de fortaleza.

En Ti resplandecen la madurez humana
y la elegancia espiritual.
Eres señora de Ti misma
antes de ser señora nuestra.

No existe dispersión en Ti.
En un acto simple y total,
tu alma, toda inmóvil,
está paralizada e identificada con el Señor.

Estás dentro de Dios y Dios dentro de Ti.
El Misterio Total te envuelve y te penetra,
te posee, ocupa e integra todo tu ser.

Parece que todo quedó paralizado en Ti,
todo se identificó contigo:
el tiempo, el espacio, la palabra,
la música, el silencio, la mujer, Dios.
Todo quedó asumido en Ti, y divinizado.

Jamás se vio estampa humana
de tanta dulzura,
ni se volverá a ver en la tierra
mujer tan inefablemente evocadora.

Sin embargo, tu silencio no es ausencia
sino presencia.
Estás abismada en el Señor,
y al mismo tiempo,
atenta a los hermanos, como en Caná.

Nunca la comunicación es tan profunda como
cuando no se dice nada, y nunca el silencio 
es tan elocuente como cuando nada se comunica.

Haznos comprender
que el silencio no es desinterés por los hermanos
sino fuente de energía e irradiación;
no es repliegue sino despliegue,
y que, para derramarse,
es necesario cargarse.

El mundo se ahoga
en el mar de la dispersión,
y no es posible amar a los hermanos
con un corazón disperso.

Haznos comprender que el apostolado,
sin silencio, es alienación;
y que el silencio, sin el apostolado,
es comodidad.

Envuélvenos en el manto de tu silencio,
y comunícanos la fortaleza de tu Fe,
la altura de tu Esperanza,
y la profundidad de tu Amor.

Quédate con los que quedan,
Y vente con los que vamos.

¡Oh Madre Admirable del Silencio!

Padre Ignacio Larrañaga
VIRGEN PRUDENTÍSIMA
 ¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como hijo y posesión tuya. Amén