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lunes, 10 de marzo de 2014

SU PALABRA EN ÉSTE Y TODOS LOS TIEMPOS



Ayer comentaba con unos amigos que cuando estuve realizando los Talleres de Oración del Padre Ignacio Larrañaga, me enseñaron que cuando leyera algún pasaje bíblico, después de leerlo en su forma original, lo leyera una vez más pero ahora sustituyendo nombres propios por el mío.
De tal manera que ayer, cuando leía Isaías 41, 8-20, pude disfrutar ésto:


"Pero tú Teresa, eres mi sierva. Tú eres mi elegida, mi amiga. Te traje de una región lejana, diciéndote: Tú eres mi servidora, yo me fijé en ti y te elegí.

Yo, Yavé, soy tu Dios; te tomo de la mano y te digo: no temas, que yo vengo a ayudarte. Yo soy tu socorro"

Todo lo anterior, a propoósito de ésto:

La cuaresma es privilegio muy apto para vivir en y de la Palabra de Dios. Vivir en y de la Palabra significa leerla, rezarla, meditarla, abrirse a ella, confrontarse con ella, poner a su tamiz y a su luz nuestra propia existencia. Llenarse de ella para sea la música y la letra de la pletina de nuestra alma y de la partitura de nuestro corazón. 
Toda la liturgia de la cuaresma, tanto en sus aspectos rituales como en la misma liturgia de la palabra, está transida de hermosísimos símbolos que ayuden y hagan visible el camino cristiano de la conversión. Estos símbolos son el desierto, la luz, la salud, el agua, el perdón, la liberación, la cruz y la resurrección.

viernes, 8 de marzo de 2013

ABOGANDO POR LOS JUSTOS



Una de las historias del Génesis nos muestra como Abraham, el padre de la fe, llamado así por su gran confianza en la misericordia del Señor, “negocia” con Dios los pocos o muchos inocentes que pudiera haber en la ciudad de Sodoma.

20 --Además Yahvé dijo--: Ciertamente el clamor de Sodoma y de Gomorra es grande, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo.
 21 Descenderé, pues, para ver si han consumado su maldad, Según el clamor que ha llegado hasta Mí; y si no, lo sabré.
 22 Los hombres partieron de Allí y se fueron a Sodoma. Pero Abraham Quedó Todavía delante de Yahvé.
 23 Entonces Abraham se Acercó y dijo: --¿Destruirás también al justo con el culpable?
 24 Quizás haya cincuenta justos dentro de la ciudad; ¿la Destruirás con todo y no Perdonarás el lugar por causa de los cincuenta justos que estén dentro de ella?

 25 Lejos esté de ti hacer tal cosa: hacer morir al justo con el culpable, y que el justo sea tratado como el culpable. ¡Lejos esté de ti! El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?
 26 Entonces Respondió Yahvé: --Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré todo el lugar en Consideración a ellos.
 27 Intervino Abraham y dijo: --He Aquí, ya que he comenzado a hablar con mi Señor, a pesar de que soy polvo y ceniza,
 28 Quizás falten cinco para ser cincuenta justos. ¿Destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Le Respondió: --No la destruiré, si encuentro Allí cuarenta y cinco.
 29 Volvió a hablarle diciendo: --Quizás se encuentren Allí cuarenta... Y Respondió: --No lo haré en Consideración a los cuarenta.
 30 Abraham le dijo: --Por favor, no se enoje mi Señor si hablo: Quizás se encuentren Allí treinta... Y Respondió: --No lo haré, si encuentro Allí treinta.
 31 Y dijo: --He Aquí, ya que he empezado a hablar a mi Señor, Quizás se encuentren Allí veinte... Y Respondió: --No la destruiré en Consideración a los veinte.
 32 Volvió a decir: --Por favor, no se enoje mi Señor, si hablo Sólo una vez Más: Quizás se encuentren Allí diez... Y Respondió: --No la destruiré en Consideración a los diez.
 33 Y Yahvé se fue luego que Acabó de hablar con Abraham. Y Abraham Regresó a su lugar.

A mí, este pasaje me enseña que, por más que un ambiente se vea colmado por el pecado, cubierto de lodo e irremediablemente perdido a los ojos de todos, la justica del Señor siempre prevalecerá y soy yo, en la figura de Abraham, quien debe rogar, pedir, orar, comprender, ayudar e interceder por todos ellos ante Dios nuestro Señor.

Hay quien dice que la Iglesia está podrida y no se tientan el corazón –como si lo tuvieran tan blanco- para señalar, acusar, denigrar y condenar a TODOS, barriendo en sus juicios con justos y pecadores. Actuamos totalmente al revés de nuestro padre Abraham, que lejos de condenar a la mayoría de los habitantes de Sodoma, intervino a favor de los escasos justos que hubiera ahí.
Nosotros, ¿oramos por nuestra Iglesia a favor de los “pocos” justos que haya en ella? ¿Cuántas veces al mes hablas de las cosas buenas que has obtenido de la Iglesia y de Jesús? ¿Cuántas veces publicas cosas buenas acerca de lo que has aprendido y recibido en bendiciones? Y sin embargo, ¿con qué frecuencia o facilidad publicas cosas en contra de los ministros de la Iglesia, de los diferentes movimientos u órdenes religiosas? ¿Cuántas veces haces oración por los sacerdotes, religiosos y religiosas, pastores y líderes espirituales de todas las creencias? Porque supongo que sabrás que en todos lados hay personas que han perdido la brújula de la fe. ¿Será acaso que al criticar, atacar, señalar sin siquiera ayudar o difundir en igual medida las virtudes de la misma Iglesia, estás tratando de “pintar tu raya” para que no te “confundan con tanto pecador”?

lunes, 14 de marzo de 2011

MÁS CLARO, NI EL AGUA

 «¿No saben cuál es el ayuno que me agrada?: romper las cadenas injustas, desatar las amarras de los opresores, dejar libres a los oprimidos y quebrantar todo yugo; compartirás tu pan con el hambriento, los pobres sin techo entrarán a tu casa, vestirás al que veas desnudo y no volverás tu rostro ante el hermano»
(Is 58,6-7).






A esta palabra, que es del Señor, no queda nada que agregarle; nada que comentar, aclarar o ejemplificar. A veces le buscamos demasiadas explicaciones a lo que está más claro que el agua y nosotros solitos nos hacemos bolas.
Hasta mañana, a esperar lo que nos traiga el dia.
  
El ayuno nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos (...).Al escoger libremente privarnos de algo para ayudar a los demás, demostramos concretamente que el prójimo que pasa dificultades no nos es extraño. 
Benedicto XVI