jueves, 14 de febrero de 2013

UN AMIGO FIEL



No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos, y son ustedes mis amigos si cumplen lo que les mando. (Jn. 15, 13-14)

Hoy es un día muy oportuno para reflexionar sobre el valor de la amistad y pensar en amigos auténticos, en aquellos que nos han ayudado a ser lo que somos, que nos han animado en los momentos de tristeza, que son una luz en la oscuridad, que quizás a veces no estarán presentes físicamente, pero que sabemos con certeza que contaremos con ellos, que nos corrige cuando lo necesitamos.

“El batallón se había replegado del campo de batalla a un refugio. La contienda era cruelmente combativa. El soldado, muy triste, pidió permiso a su oficial para rescatar a su amigo del alma que no había regresado:

-        Mi amigo no ha regresado del campo de batalla señor; solicito permiso para ir a buscarlo.

-        Permiso denegado soldado; no quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente está muerto.

El muchacho no encontraba consuelo y sentía una necesidad imperiosa de buscar a su compañero. Siguiendo un impulso superior se escapó sin autorización. Al poco tiempo regresó mortalmente herido, arrastrando con gran esfuerzo  el cuerpo  sin vida de su amigo querido.

El oficial lo recibió furioso.

-        ¡Ya le dije yo que había muerto! ¡Ahora he perdido a dos hombres! Dígame, ¿merecía la pena salir allá para traer un cadáver?

-        ¡Claro que merecía la pena señor! Cuando llegué él todavía estaba con vida, maltrecho. Cuando me vio su rostro se iluminó y alcanzó a decirme en voz baja:   -- Mario, estaba seguro que me vendrías a buscar y que estarías aquí . . . . y después de esto, murió entre mis brazos.

Tomado de:
5 Minutos de Oración en el Hogar 


Un amigo fiel es un refugio seguro; el que lo halla ha encontrado un tesoro. ¿Qué no daría uno por un amigo fiel? ¡No tiene precio! Un amigo fiel es como un remedio que te salva; los que temen al Señor lo hallarán. El que teme al Señor encontrará al amigo verdadero, pues así como es él, así será su amigo. (Sir. 6, 14-17)

jueves, 2 de agosto de 2012

CÓMO SE ASOMBRA A LA GENTE



David Doubilet es un fotógrafo y periodista cuyas fotos del mundo submarino silente, pueden convertir hasta una horrible criatura marina de ojos saltones en una adorable y luminiscente obra de arte. Aunque ha recibido muchos honores por su trabajo, también lo han criticado los ambientalistas por no hacer más periodismo de crítica. Quieren que tome fotos de peces muertos, playas sucias, y océanos contaminados.
Pero Doubilet cree que hay una mejor manera de lograr que la gente cuide el medio ambiente. En vez de demostrar la destrucción que los humanos están causando, muestra la belleza que Dios ha creado.
Algunos cristianos parecen creer que la forma de mejorar nuestro medio ambiente espiritual es señalando todo el mal que hay en el mundo.  Pero Jesús nos mostró un camino mejor. Aunque nunca subestimó el pecado (Mateo 15:18-20), dijo a sus seguidores antes de ir a la cruz: "En esto conocerán todos que son mis discípulos, si tuvieran amor los unos con otros" (Juan 13:35). 
Somos testigos mas eficaces cuando nos convertimos en retratos de la belleza que Dios está creando en nosotros cuando nos limitamos a pintar un cuadro desolado de la degradación humana.
“Al final –dice Doubilet- lo mejor que uno puede hacer es asombrar a la gente” ¿Y qué puede ser mas asombroso para el mundo que cristianos que verdaderamente se amen unos a otros?
--JAL

Tomado del folleto:
NUESTRO PAN DIARIO
Edición especial, pag. 2

sábado, 7 de julio de 2012

LOS PUNTOS SOBRE LAS ÍES


YO NO VOTÉ POR LÓPEZ OBRADOR
Me pareció justo y prudente comenzar mi escrito con estas palabras, para que quede clara mi intención. Y no es para deslindarme del candidato izquierdista, sino para poner en claro que lo único que guía mis palabras es la búsqueda de la legalidad y la justicia. Y aunque he tenido mis reservas acerca de las "virtudes y cualidades", de Andrés Manuel, desde muy joven aprendí que debemos perseguir la justicia sobre todas las cosas. Todos sabemos que el PRI compró votos. No digo que no haya priistas de corazón que creen en los ideales y que apoyan por convicción, pero eso no nos debe de nublar la vista a nadie, ni a ellos mismos. Se compraron votos y hubo una participación inequitativa en propaganda y difusión en los medios masivos. Hay pruebas que señalan el contubernio con Televisa y decenas de videos en youtube que demuestran las transas realizadas. Sé que muy probablemente me arrepentiría después si López Obrador hubiera resultado ganador. Pero me gustaría dejar claro que no se trata de AMLO, se trata de esa justicia que se supone debemos perseguir, exigir y practicar.
Si en cosas menos importantes los tramposos son castigados ¿por qué en algo de suma importancia como la presidencia de un país, son solapados, encubiertos, protegidos y casi venerados por "su astucia" al engañar?
He escuchado comentarios de personas que votaron por el PAN, que dicen que "ahí la dejemos, que es menos peor el PRI que AMLO", mientras que en otros casos, incluso dos personas que son panistas, es decir, trabajan para el PAN, se han dedicado a denunciar y a luchar por señalar el engaño al que fuimos (y parece que seguiremos estando) sometidos muchos mexicanos.
Yo al final de todo, no creo que sea cuestión de preferencias partidarias, creo que es cuestión de moral y ética. En lo personal, no me sentiría bien conmigo misma si simplemente dijera: "ay, no ganó quien yo quería; bueno, pues no importa si el otro hizo trampa, total ¿qué mas da?"

ABOGADA DEL DIABLO
Así me he sentido en algunas ocasiones cuando me pongo a defender la causa del "perdedor". Sé que, si en una remota posibilidad, resultara ganador el que hoy pierde, habría muchas cosas por las cuales lamentarse sobre sus políticas y manejos del gobierno. Por eso repito: no estoy defendiendo a López Obrador, estoy tratando de exponer mi punto de vista y tomar el lado de la legalidad. No puedo quedarme callada ante aquel que obtuvo lo que quiso por medio de trampas.


NO CONFUNDIR LA GIMNACIA CON LA MAGNESIA
El respeto ante todo. Es algo que nos cuesta mucho trabajo manejar. Parece que nos cuesta entender que de la misma manera que nosotros tenemos nuestras preferencias, también otros las tienen, y aunque estemos seguros que nosotros perseguimos la legalidad, habrá que entender que el de enfrente también está seguro de lo mismo. Por eso creo que debemos de manejar siempre las cosas con respeto y consideración, cuidando nuestra dignidad, pero al mismo tiempo la dignidad del otro.
Me he cansado de leer muchísmos mensajes, comentarios, bromas, frases, que en muchas ocasiones son divertidas, informativas, etc. pero también las hay que ofenden, insultan, denigran y acusan a quienes tal vez, no tienen nada que ver en el asunto. Yo creo que no es justo. Repito: conozco personas que se inclinan hacia cualquiera de estos tres partidos políticos, los más importantes digamos, y todas ellas son personas juiciosas, honestas, trabajadoras, con valores morales y éticos, que comprensiblemente se sienten ofendidos si se les ataca de manera general diciendo "toooooodos los priistas son . . . . o tooooodos los perredistas son . . . . o tooooodos los panistas son . . . . "  Eso es una falta de respeto y una falta de objetividad por nuestra parte. Creo que ser objetivos debería de ser una meta a perseguir, porque nos permite ver aciertos y errores en nuestra persona y en nuestro vecino.

TODOS SOMOS DEL MISMO BARRO
Hay cosas que no cambian, o que por lo menos, no deben cambiar. La gran mayoría de mis amigos, familiares y conocidos mexicanos son cristianos, así que supongo entenderán lo que quiero expresar al decir que no podemos olvidarnos de ésto solo porque hablamos de política. Así que no se vale eso de andar terminando amistades, peleando con familiares, insultar a amigos queridos, etc. Discutir sí, exponer puntos de vista también, pero terminar amistades, enojarte con ellos o mezclar cosas convirtiéndo tu cariño de años en rencor, dejando salir las frustraciones actuales o -del otro lado- teniendo sentimientos triunfalistas y humillando o burlándose de quien hoy está del lado de los perdedores, no creo que hable muy bien de nosotros como cristianos.
A mí me enseñaron que ser cristiano no es como tener un abrigo bonito que lo sacas cuando estás de buenas, cuando quieres presumirlo o cuando sabes que los demás van a lllevar abrigos parecidos, como si fuera un uniforme. Y que, cuando no te conviene, lo dejas en casa para que no se maltrate o para que no te estorbe si se arma la discusión acalorada.
No podemos darnos el lujo de olvidarnos de lo verdaderamente importante en nuestras vidas, porque al fin y al cabo, ese sentimiento de justicia y de legalidad que decimos tener, debe ser obra e insipración de AQUEL que se ha preocupado por guiarnos y enseñarnos esas virtudes por medio de SU PALABRA.

CERRANDO FILAS
Esto es una cosa super dificil de hacer, pero no imposible. Por lo menos yo, me comprometo a hacerlo. Ya lo había expresado en mi muro del FB: voy a cerrar filas con quien resulte ganador , cuando sea oficial ya no habrá mucho que hacer. Pero no voy a cerrar los ojos y estaré pendiente, junto con esa sociedad que no durme más bajo la cobija de la indiferencia.
Criticar sí, insultar no. No me gusta el presidente que hasta ahora parece ser el elegido, pero aparentemente a muchos en el mundo tampoco, así que supongo que no estaremos solos. Pero, a diferencia de otros, yo sí entiendo que a la envestidura presidencial hay que tenerle respeto, y a diferencia de otros que conocí que además de todo eran maestros, yo no me referiré a nuestro presidente con apodos y palabras ofensivas. Lo dejo escrito para mí y para mis hijas, y para todo aquel que quiera comprobarlo y refutarlo si en algún momento me doy "un resbalón" y se me olvida mi compromiso.


A TÍTULO PERSONAL
No soy perfecta, tengo muuuuuuchos defectos, pero he tratado de enseñarle a mis hijas que las cosas se deben hacer con honestidad, que muchas ocasiones en más fácil hacer transas, engañar y saltarse las reglas, pero que no lo debemos hacer así. En muchos momentos nos ha ido mal, hemos perdido, nos han dejado al final, nos hemos quedado sin el regalito que ellas querían, solo por hacer fila y esperar nuestro turno, mientras  otros vienen, se cuelan y se saltan las reglas con prepotencia. Muchos dirán que somos tontos, pero cuando verdaderamente recibes las cosas por justicia, por merecimiento, porque te lo ganaste e hiciste las cosas bien, esa satisfacción, no la tienen los tramposos.
Tú, ¿qué le estás enseñando a tus hijos?

viernes, 22 de junio de 2012

UN CONCIERTO INOLVIDABLE

Ayer, después de 13 años de no ver a Martín Valverde en concierto, pudimos por fin reencontrarnos con su música, su carisma y sus palabras. Cada vez que escucho a este hombre, es realmente una bendición.
Conocí a Martin hace unos 22 años y me da un gusto enorme ver la manera en la que ha crecido, ha evolucionado sin perder su escencia. Escuchar sus plabras frescas, directas, sencillas, es lindo porque no hay riesgo de extraviarse, de malentender, de interpetar diferente. Es por eso que arrastra multitudes de jóvenes.
Hubo algo que me llamó la atención de manera especial: cuando conocí a Martín, llenaba teatros y auditorios igual que ahora, pero en aquel entonces la mayoría -digamos que un 90% - de los asistentes eran jovenes igual que él, igual que yo. Ahora, veintitantos años después, la audiencia se ve significativamente "cambiada". Sigue habiendo muchos jovenes en efecto, pero el porcentaje de gente adulta, personas de la tercera edad y hasta niños es evidente.

Quiero suponer que aquellos que comenzamos a serguir a Martín desde sus inicios, hemos permanecido fieles al gusto por escucharlo y mas aún, hemos incluído en esa cita ineludible con su música, a nuestros hijos.
Ésta vez le tocó solo a la mayor de mis hijas, la cual estuvo la mayoría del tiempo atenta a lo que pasaba a su alrededor, pero que no aguantó la duración completa, una lástima; para cuando nos tocó cantar LA PANCITA DE MAMITA, ya estaba cansada y un poco malhumorada, de poco sirvió que recordara la manera en que ella y su hermana la cantaban cada noche antes de dormir cuando eran más pequeñas.
Gracias Martín, vuelve pronto.

jueves, 14 de junio de 2012

VAMOS TOMANDO POSICIONES




Durante dos meses y medio hemos sido bombardeados y también hemos bombardeado desde nuestras trincheras con un sinfín de publicidad política a favor y en contra de distintos partidos y candidatos.  La gran mayoría de las veces han sido cosas muy cómicas, haciendo gala de los comentarios chuscos y hasta burlones como solo los mexicanos sabemos hacerlo. Hemos sido testigos de grandes giros en las preferencias electorales, y de un montón de artimañas a las que han recurrido los partidos políticos para hacernos creer lo que ellos quieren hacernos creer.


Durante este tiempo, personas como Enrique Peña Nieto se han encargado de hacerse el harakiri solito y su alma con el tropezón que tuvo con los estudiantes de la IBERO. 








Hemos visto cómo Josefina Vázquez Mota ha perdido hasta la compostura tratando de recomponer el camino que perdió desde que incluyó en su gabinete a una persona tan nefasta como Molinar Horcasitas. 




  



Hemos sido testigos del cambio amoroso de Andrés Manuel López Obrador, un cambio que no es al 100% porque de repente se le olvida el script y retoma su actitud desconfiada de siempre, su sospechosísmo barato, y su paranoia poniéndose a la defensiva y argumentando que si no gana, es porque hubo fraude, desestimando desde ahora la decisión de los mexicanos que seremos unos ignorantes y traidores si no votamos por él.

Debo decir que estoy plenamente consiente de que la verdad no existe, no convive con ninguno de estos tres políticos contendientes. Todos deberíamos saberlo. Quienes lo nieguen estarán negando la esencia misma de los políticos. Quien me diga que su candidato o su candidata es 100% honesto, seguro vive en fantasyland o algo por el estilo o de plano ya perdió la chaveta. Para mí, esta ha sido la ventaja de no pertenecer ni estar comprometido con ningún partido político: que puedo tratar de ser objetiva, pues nadie me da nada a cambio de mi favor electoral, de mi propaganda, de mi preferencia. No recibo regalos, ni beneficio alguno.

Dentro de mis amistades, hay quienes tienen preferencia por cada uno de los diferentes candidatos a la presidencia; por tal motivo, y porque todos sabemos que la política es uno de esos temas ríspidos que se deben evitar habitualmente, he limitado mis comentarios y mantenerme lo mas posible en un ambiente mesurado (fuera de los chistes, que se que no a todos le caen bien). Me parece que si nos llenamos la boca de pedir y hasta exigir respeto hacia nosotros, lo mínimo que podemos hacer es respetar también a los demás y ser mesurados y considerados con la susceptibilidad de los amigos, amistades y familiares que no piensen como nosotros.



 Debate sí; insultos, ofensas y soberbia no.






Tal vez estoy haciendo mal al decir lo que voy a decir a continuación, tal vez habrá quien se rasgue las vestiduras y me diga que hago mal al “mezclar” dos temas que ya de suyo son difíciles individualmente, pues cuantimás si me atrevo a juntarlos, pero la verdad, no sé cómo sepáralos uno de otro. Es decir, mis principios morales, los que he aprendido a lo largo de mis años conociendo acerca de Dios, lo que nos pide, lo que debemos practicar en nuestra vida diaria, no lo puedo sustraer de ella precisamente. Y parte de mi vida, lo forma el gobierno de mi país y las decisiones que éste toma. Yo aprendí de un gran hombre llamado David Barbosa, que la justicia social es algo que debemos perseguir siempre como buenos ciudadanos; que debemos velar, desde nuestro espacio, por la libertad, por la justicia, por la equidad, por el respeto; y también aprendí de él y de otro extraordinario ser humano llamado Humberto Sánchez, que no solo debo pensar en mí a la hora de reflexionar acerca de un nuevo gobierno y su dirigente, sino en el bien común, en lo mejor para las mayorías, etc.
Hoy por hoy, estoy tratando de hacerlo, me he tomado mi tiempo para escuchar lo más que he podido; he escuchado lo más objetivamente lo que opinan los representantes de diversos sectores de la sociedad; he visto cómo se ha ido “moviendo” mi país; me he imaginado a mí misma votando por opciones diferentes y he tratado de imaginar al México que voy a vivir, gobernado por diferentes sujetos.
Se que el voto es secreto, pero después de tanto ir y venir, dimes y diretes, votaciones, encuestas, sondeos, etc. No me siento bien si no digo lo que pienso y lo que siento.



Yo voy a votar por el PAN



Y lo voy a hacer porque, por lo menos a mí, me ha convencido la manera en que se ha llevado al país en los últimos 12 años. Porque me gusta su propuesta y su línea de gobierno, porque comulgo con sus ideales y porque creo que, a pesar de todo lo que dicen acerca del gobierno, me parece que las cosas van por un camino decente. Que tal vez no hemos ido todo lo rápido que muchos quieren, pero que hemos ido creciendo y tenemos reservas económicas suficientes que servirían para rescatar a otros países de su crisis si éstos las tuvieran. Alguien decía por ahí que para qué nos sirve tanto dinero si no lo utilizamos y no se generan empleos. Yo –tal vez me digas que no tengo idea de lo que hablo- lo comparo con un matrimonio recién formado. Yo quisiera saber si aquel que se casa bien y piensa con inteligencia, en lugar de ahorrar primero algo, se destapa sin ton ni son a comprar casa, auto, bienes en general. Yo creo que lo mas sabio es ahorrar y planear para el futuro, para que cuando se decidan a comprar una casa o a invertir en un negocio, lo hagan con tranquilidad, sin endeudarse, sin arriesgarse a que venga una crisis y lo pierdan todo. Al contrario, con capital ahorrado, podrán escoger la casa que más les guste, que mas les convenga e invertir en el negocio que quieran y no en lo único que les alcanza. Bueno, pues nosotros, gracias a los dos gobiernos del PAN, ya tenemos esos ahorros guardados (las reservas del gobierno), listos para ser invertidos en cosas útiles para nuestro país, pero considero un poco injusto que ahora vengan otros a disfrutar y pararse el cuello con esas reservas que han costado tanto trabajo. Si gana el PRI, seguro se va en pagar todos los favores y compromisos obtenidos durante la campaña y si gana el PRD, seguro lo “reparte” como ha sido la versión populista de su campaña “dinero para todos”.
Yo te pregunto: tú ¿cuántos años de casado has vivido antes de poder comprarte los bienes que quieres?
Yo creo que con un periodo más con el PAN, empezaríamos a ver los resultados que realmente queremos la mayoría de los mexicanos, que empezarían a reflejarse positivamente los resultados de las gestiones que se han ido construyendo. Eso es lo que pienso yo, que sería benéfico para México. Tal vez habrá quien piense: “claro, eso lo dices porque seguramente gozas de buena posición y eres de los que han sido beneficiados con las políticas injustas del gobierno”. Pues no, no realmente. Yo pertenezco mas bien a la clase pobre –ni siquiera a la media-, pero mi situación no ha ido hacia abajo, he ido saliendo de mis deudas –adquiridas desde el gobierno de Zedillo-, he podido obtener algún crédito, mi esposo ha podido conseguir trabajo, al igual que yo; que tal vez no sea el trabajo mejor pagado del mundo, pero se consigue porque queremos trabajar y porque estamos consientes de que las ganancias dependen de nosotros, de nuestro esfuerzo, de nuestra honestidad, de nuestra dedicación, y no nos pasamos la vida echándole la culpa al gobierno de que no hay trabajo. Trabajo hay, lo que no hay son ganas. Muchos quieren empezar de gerentes y no se preparan lo suficiente para ello, se la pasaron vagando en la universidad o comprando documentos, etc. Debo decir que, por gracia de Dios tengo muchos amigos, bueno pues ni uno de ellos es desempleado; y la gran mayoría tiene un buen empleo, bien remunerado. Tal vez no tanto como ellos quisieran –siempre queremos más, culpa del consumismo, no del gobierno-, pero que alcanza para vivir muy dignamente.
Lo único que me atrevo a pedir es que cerremos filas ante el nuevo dirigente nacional. Yo se que incluso para mi será muy difícil si gana el PRI, pero haré todo el esfuerzo para por lo menos quedarme callada sin insultar y respetando lo que haya sido la voluntad popular. Si algo me ha dado pena y hasta vergüenza ha sido ver, escuchar y leer a personas supuestamente instruidas, profesionales de la educación expresarse como verduleros acerca de Felipe Calderón poniendo apodos baratos y soeces a quien, para bien o para mal es el presidente de México. Maestros que no saben lo que es inculcar en los niños adolescentes y jóvenes el respeto a la investidura si ésta la ostenta alguien que simplemente no les gusta. A mí no me gusta mi gobernador, ni el anterior, pero jamás nadie me escuchó decirle un apodo ni mucho menos un insulto. Me expreso como es mi derecho, si no me gusta, si me parece despreciable lo que hace, pero las palabras soeces y los apodos las dejo para aquellos que no tienen instrucción académica o moral aprendida en casa, ni sentido de la responsabilidad en cualquier espacio donde se paren, no solo en el aula frente a los alumnos.
De ninguna manera me atrevería a pedir, influir, exigir a nadie que vote igual que yo. Esa es precisamente la razón para esperar a tener 18 años cumplidos para poder votar. Para tener la responsabilidad personal y única de tomar una decisión y actuar en consecuencia. Creo que hay que ser responsables en esto y no mandar a la guerra a los hermanos para después no estar junto a ellos cuando vengan las épocas dificiles.
Y después de estas palabras, que quedarán de alguna manera para testimonio futuro (para mí misma), me despido, preparándome para un verdadero silencio respetuoso. Que Dios nos cuide, y que nos de al verdadero dirigente que nos merecemos (¿o no?)