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jueves, 28 de enero de 2010

VIOLENCIA: EL PAN DE CADA DIA


La violencia generalizada que vivimos en el país a veces parece ser incontrolable. Todos los días en los diarios vemos noticias alarmantes; cuando no son asesinatos, son asaltos o secuestros; son accidentes provocados por la furia combinada con la incapacidad que pagan, sin excepción, los más desprotegidos: los niños y los ancianos.
El lunes pasado le ha tocado a una persona famosa, la desgracia de caer en las manos de una persona violenta. El futbolista de primera división y titular indiscutible de la selección Nacional Paraguaya de futbol Salvador Cabañas fue herido con un tiro en la cabeza mientras se encontraba en el baño de un bar.
No se puede decir que la situación no sea lamentable; este ser humano, que ha sobrevivido de manera milagrosa, está en peligro de muerte, víctima de una serie de irregularidades que, además de la violencia de su ejecutor, encierra la incapacidad de las autoridades para hacer cumplir la ley que dice que:
 Los bares no pueden vender bebidas alcohólicas después de las 2 de la madrugada y tampoco pueden permanecer abiertos al público después de estas horas. Salvador Cabañas fue herido después de la 5 de la mañana.
La incapacidad de la policía para hacer su trabajo: el presunto agresor fue identificado a las pocas horas del incidente; “lamentablemente” el identificado ya estaba recluido en la cárcel desde algunas semanas antes. Simplemente ridículo.
La incapacidad de los policías de turno, que tardaron tanto en atender la llamada que cuando llegaron al lugar de los hechos ya habían lavado, limpiado y hasta desinfectado la escena del crimen.
En fin, que solo porque la víctima de este crimen es una persona famosa, nos hemos enterado fielmente de las cosas sucedidas, pues desde las primeras horas del lunes, no se habla de otra cosa en todos los medios de comunicación. Sin embargo uno no puede dejar de pensar en los cientos y cientos de personas anónimas que sufren en carne propia la desaparición, la muerte, los accidentes y las vejaciones de sus seres más queridos, gracias sólo a la ola de violencia que invade el país y que a los ojos del ciudadano común, parece incontrolable.

sábado, 16 de enero de 2010

AVISO

Queridos compañeros:
He estado experimentando algunos problemas con blogger y ahora resulta que no puedo contestar los comentarios que ustedes tan amablemente me hacen. Mientras soluciono este problema, les pido una disculpa sincera. Esto es algo que escapa a mis habilidades, puesto no sé ni siquiera qué es lo que debo hacer. Ya solicité ayuda en el foro de gmail y espero que me guíen para solucionarlo.
Mientras tanto agradezco mucho a:
Sor Cecilia Codina Masachs O.P por su comentario en "Por favor, eduquemos a nuestros hijos"
Con todo respeto para los psicólogos y pedagogos actuales (tengo varios amigos y familiares), creo que en mucho viene la responsabilidad sobre ellos y las teorías actuales. Ahora resulta que no podemos ni ver a nuestros hijos con ojos de reprimenda porque les creamos "traumas" insuperables de por vida. Yo viví una etapa dura en cuanto a corrección disciplinaria y le puedo asegurar que no tengo ni un trauma con respecto a eso.


A Alejandra de Perú, Angelo y mi estimado/a anónimo/a por sus comentarios en "¿Sin tiempo para ayudar?"
Para los que no tenemos los medios para ayudar en especie o en persona, los medios electrónicos actuales son de gran utilidad para poder donar dentro de nuestras posibilidades, alguna aportación económica que, tal vez para nosotros sea mínima, pero junto con todas las cantidades mínimas de los demás hermanos, se pueden convertir en una gran ayuda para la recuperación de nuestros hermanos en desgracia.
Debería ser una costumbre para nosotros, los que de alguna u otra manera vivimos cobijados por un techo fuerte y contamos por lo menos con un trabajo estable, ayudar siempre, "hasta que duela" decía la santa de Calcuta. Porque desgraciadamente, aparte de las desgracias naturales que cada vez azotan más a nuestro mundo, hay mucha injusticia social, pobreza, hambre, enfermedad, abusos, etc. mucho terreno donde ayudar. Qué bueno que aunque sea un pequeñísimo granito se haya podido brindar en este blog.


Y finalmente a mi estimado/a anónimo/a que dejó su comentario en "Tradiciones Navideñas II: La rama" aunque era en referencia a la entrada "Por favor, eduquemos a nuestros hijos".
Amigo/a, es un placer enorme cuando te das cuenta que un breve comentario propio puede provocar una reflexión, un cuestionamiento, una idea en otra persona que te lee.
Con tus 14 años, me has enseñado que sí se puede leer algo y cuestionarse, que sí podemos enderezar nuestro camino, aprender, reconsiderar, reconocer. 
Muchas veces pensamos que nadie puede enseñarnos nada nuevo y que lo que nosotros hacemos y pensamos está bien hecho. Y por lo regular en la adolescencia se magnifica esta actitud.
Gracias por tu visita, gracias por tu comentario, gracias por tu enseñanza.


viernes, 15 de enero de 2010

POR FAVOR, EDUQUEMOS A NUESTROS HIJOS

¿Quién fue el insensato que dijo que pedir las cosas por favor estaba pasado de moda? ¿En qué momento dar las gracias quedó descontinuado del vocabulario básico de cualquier persona?
Lo pregunto de esa manera porque tal pareciera que en algún momento específico alguien simple y sencillamente dictó que eso ya no correspondía más a los cimientos de la educación de una persona. De una manera cada vez más común, podemos ver y escuchar a nuestros jóvenes y niños prescindir de tan necesarios y sencillos vocablos. Todo el mundo habla acerca de la educación, todos opinan, todos se quejan. Prácticamente he devorado decenas de artículos en donde se expresan infinidad de argumentos acerca de la importancia de la educación en cuanto a buenas maneras, valores morales y por supuesto en materia académica. Pero por más que pienso no hallo el momento en que se perdió de vista lo más básico y elemental. ¿Por qué entre los jóvenes pasó de moda decir por favor? ¿Qué es lo que se pierde? ¿Qué es lo que se gana? Si de pura casualidad hay algún chico o chica que me lea, le agradecería que me ilustrara para salir de esta ignorancia.
Ahora bien, si esto es característico entre jóvenes ok, lo admito y lo acepto, pero entonces ¿por qué lo llevan hasta sus otras relaciones? ¿Por qué aplicarlo con sus padres o con las personas en la calle?
A los jóvenes y adolescentes no les gusta que los

llamen inconscientes, sin embargo ¿dónde está la conciencia cuando ven a un anciano parado en el autobús (o a una mujer embarazada o un discapacitado o persona visiblemente lastimada) y no son capaces de darle el asiento? ¿Por qué pesa más la burla y chacoteo de los compañeros en vez de la necesidad e incomodidad del anciano? Y a todo esto, ¿qué es lo que causa tal hilaridad o burla?
Nos quejamos de que las nuevas generaciones ya no respetan a los adultos, sin embargo hemos sido los adultos en su momento los que hemos ido cediendo terreno ante estas situaciones. Con una actitud permisiva en las relaciones padres-hijos. Alguna vez leí por ahí que los padres queremos ser amigos de los hijos, pero sencillamente eso no se puede. Porque no somos sus amigos, somos sus padres. Una cosa es que llevemos una buena relación de confianza, amor, camaradería y otra es que nos olvidemos de la disciplina, la educación, las responsabilidades, las correcciones, las exigencias, etc. Eso no se da entre amigos. En el primer momento no entendí la expresión, pero ahora la comprendo muy bien.
Estamos tan enredados y enlodados con estas ideas de globalización que hemos perdido de vista que la familia es un núcleo cerrado, en donde se debe enseñar y practicar todos esos valores y buenas maneras que con toda seguridad –y por desgracia– es prácticamente imposible que las aprendan en la escuela o en la calle.
“Por favor, gracias, buenos días, hasta luego, disculpe,” son algunas de las palabras que deben existir en el vocabulario básico de nuestros hijos; NUESTROS hijos, no los del vecino, los de la comadre, los de la escuela. . . los demás.

Ceder el asiento, ayudar a alguien con paquetes pesados, levantar lo que se ha caído a la persona que va junto, contestar el saludo de la otra persona, sonreír, son gestos que debemos practicar diario TODOS, pues es así y solo así como podremos derribar la muralla de la falta de educación y respeto que cada vez nos rodea más y más. Todavía estamos a tiempo.

Publicado en Mi Espacio el 16 de febrero de 2006

jueves, 14 de enero de 2010

¿SIN TIEMPO PARA AYUDAR?


En este mundo donde las cosas han evolucionado a una velocidad vertiginosa, la manera de ayudar también ha evolucionado, aunque  nunca sustituye la presencia física,  la compasión y la convivencia humana, definitivamente nos deja sin pretextos a todos aquellos que dicen no tener tiempo de ayudar.
La supercarretera de la comunicación (Internet) nos permite en estos días, ayudar a miles de personas con el mágico toque de un clic.
Es por eso que el día de hoy me permito recomendar uno o dos de los sitios que he conocido en este navegar inquieto por la web.
Por el día de hoy pongo al más importante y urgente en primer lugar:
Los hermanos de Haití necesitan de ayuda y nosotros la podemos ofrecer de distintas maneras. Aquí pongo dos links que nos pueden ayudar a saber cómo podemos ayudar.

CRUZ ROJA INTERNACIONAL

En España:
UNICEF internacional.

THE HUNGER SITE
En este sitio, con un solo clic diario puedes ayudar a que miles de personas tengan un tazón de comida que llevarse a la boca diariamente. Los recursos van a parar a diversas partes del mundo y se donan en un 100%.
Cuando entras a este sitio, hay una serie de links que te van llevando de la mano hacia otros sitios en donde puedes participar (con la misma facilidad del clic), para financiar mamografías y ayudar en la lucha contra el cáncer de seno,  combatir el analfabetismo, para la protección de la fauna en peligro de extinción o para la reforestación de los bosques. Como verás la gama es muy amplia y como reitero, todo esto te va llevando de la mano, sólo siguiendo los links que se encuentran en la parte de abajo de la página.
Todo esto se corona con la posibilidad de que desde este sitio te envíen un mail diario para recordarte que hagas tu contribución (un solo clic).  En lo personal te puedo decir dos cosas:
1. Todo este proceso (el de dar clic a los 5 sitios) no me lleva más de 1 minuto.
2. Este es el único mail que recibo en mi bandeja de entrada. Es decir, no recibo publicidad ni mensajes extraños.
 
  NIÑOS
Si prefieres patrocinar a un niño en algún lugar del mundo entonces entra a este sitio. Aquí, con 20 dólares mensuales, le proporcionan al niño estudios y comida. Recibes fotos y cartas del niño o niña que estés patrocinando, así como boletas de estudios y diversos documentos o constancias de que el dinero que envías se utiliza de manera efectiva y puntual.
 
 
Si quieres involucrarte en luchas sociales como la protección a las mujeres en África, la lucha contra la pena de muerte, contra la guerra o las injusticias sociales en diversos países, entonces te recomiendo el sitio de Amnistía Internacional en donde también puedes “firmar” peticiones con solo un clic de tu mouse.
 
  Como verás los pretextos se desvanecen y aunque tengas demasiado trabajo como para comprometerte en alguna labor social en tu ciudad, ahora hay infinidad de maneras en las que se puede ayudar a los demás.
Y ahora, solo me queda recomendarte que “el botón derecho de tu mouse no sepa lo que hace el izquierdo”

sábado, 9 de enero de 2010

ESTE DOMINGO

El Bautismo del Señor

El día del bautismo de Jesús se vio que el cielo se abría, que el Espíritu Santo bajaba en forma de paloma y se oyó una voz del cielo que decía: “Tú eres mi hijo amado”
El día de nuestro bautismo no se vio ni oyó nada extraordinario, pero es tan cierto que es de fe, que el cielo se abrió (para cada uno de nosotros); que el Espíritu Santo bajó sobre nosotros; y que el Padre eterno nos dijo a cada uno de nosotros: “Tú eres mi hijo amado”.
En el bautismo de Cristo y de cada uno de nosotros todo fue igual.
Lo que ya no fue igual fue lo que sucedió después; Jesucristo, como dice san Pedro en los Hechos de los Apóstoles, “paso haciendo el bien”.
Nosotros, la mayoría – ungidos también por el Espíritu Santo -, hemos pasado buena parte de nuestra vida o haciendo el mal o no haciendo todo el bien que podemos hacer. Afortunadamente, podemos empezar a hacerlo a partir de hoy.
Dios no se arrepiente nunca, y cada uno de nosotros sigue siendo su hijo amado.
TÚ ERES MI HIJO
Lo dijo el Padre Eterno cuando Juan el Bautista hizo correr las aguas del rio Jordán sobre la cabeza de Jesucristo.

Lo dijo también, sin duda alguna, el Padre Eterno cuando el sacerdote que nos bautizó derramó sobre nuestra cabeza las aguas bautismales; porque mediante el bautismo, el Hijo de Dios nos hizo verdaderamente hijos de Dios. De modo que Jesucristo y nosotros somos hijos de Dios, predilectos suyos, objetos de sus complacencias. Él y nosotros con una misión muy similar y específica:
Cristo, la de anunciar el Evangelio y salvar al mundo.
Los cristianos, la de dar testimonio de ese Evangelio, viviendo conforme a sus enseñanzas, y la de salvar por lo menos, a ese pequeño mundo que nos rodea:
Ese matrimonio nuestro que quizá se nos está deshaciendo entre las manos por falta de atenciones, de muestras de afecto, de perdones…
Esa familia nuestra que quizá se nos está desintegrando por falta de diálogo y de comprensión…
Esos hijos nuestros, que también por su bautismo son hijos de Dios…

viernes, 8 de enero de 2010

¡¡ POR FIN REGRESÉ !!


¡Por fin regresé! Los saludo a todos con mucho afecto. Les he extrañado mucho, aunque de vez en vez leía uno que otro de sus posts.
El asunto es que, aunque nunca pretendí tomar vacaciones de la bitácora, inexplicablemente no encontré el tiempo para poder escribir. Tal vez tengan algo que ver los dos pingos que tengo en casa y que no me permiten leer más de dos renglones juntos de ninguna página, ahora mucho menos de escribir y concentrarme en algo.
Bueno, una vez dando las explicaciones pertinentes y echando la culpa sobre otros hombros que no sean los míos  =)  me propongo platicarles cómo hemos terminado el 2009 y comenzado el 2010.

Primero que nada hemos pasado una época de posadas un poco más movidita que la del año pasado, cuando apenas nos estábamos ambientando y mis hijas no conocían a muchos amiguitos. Este año fue distinto, desde el día 16 no paramos; entre las escuelas, la familia, la iglesia, los amigos, teníamos más caramelos en casa que la propia tienda. Mis hijas se divirtieron como enanas con tanta piñata, niños, cantos, caramelos y juegos.
La Navidad no se quedó atrás; comenzamos contentos pues mi cuñado pudo venir a pasarla con nosotros, después que no lo habíamos visto por un espacio muy prolongado a causa de su trabajo. Así que la familia estaría completa este año.
Arrullamos al Niño Jesús, cantamos villancicos, intercambiamos regalitos y mis hijas prepararon un canto que fue la delicia del momento.
Hasta aquí todo ha ido perfecto y hasta cierto punto dentro de lo planeado, pero en fin de año fue algo diferente. Tuvimos una sorpresa, una gran y hermosa sorpresa. El día 1 de enero nació mi segundo sobrino-nieto (¡qué fuerte se oye eso!). Y bueno, nos tomó totalmente por sorpresa sorpresiva ja, ja, ja. Puso a correr a sus abuelos (mi hermano y mi cuñada) y a rezar hasta a los que menos lo acostumbran, ya que la situación fue un poco delicada. Afortunadamente después de casi 3 días en el hospital, mi sobrina ya está en casa con el pequeño bebé. Una gran sorpresa, una gran bendición.
Y tal como dice Arcendo (te envié un abrazo con Ángel) unos vienen y otros se van, y este angelito ha llegado a la familia sin tocar a la puerta. Agradezco a todos los amigos que se unieron a mí en oración cuando la situación era crítica y se mantuvieron en contacto conmigo por medio del Facebook.
Pues ahora sí, creo que no habrá más vacaciones. Les mando a todos un gran abrazo, acompañado de los mejores deseos para este nuevo año que comienza.

COMO SI FUERAMOS MAGOS

Más de alguna vez, ante una petición que supera nuestras posibilidades de dinero, de tiempo, de capacidad.....es probable que hayamos dicho: " Ni que fuéramos magos”. Y sin embargo, usted, señor, es un mago; usted señora, es una maga, yo soy un mago. Todos somos magos, no en el sentido de hacer suertes mágicas, sino en el sentido evangélico.
Porque a usted, señor; a usted señora; a mí y a todos los seres humanos Dios sigue llamándonos " como a los magos del Evangelio " a que lo busquemos y lo encontremos en su hijo.


La única diferencia entre aquellos magos de los que nos habla el Evangelio, y nosotros, que lo hemos escuchado, está en que los magos escucharon la llamada de Dios y tuvieron el valor de salir de su tierra para ir a buscarlo, y nosotros, si bien escuchamos el llamado de Dios, no salimos de " nuestra tierra "; es decir de nuestras comodidades, de nuestra rutina, de nuestros gustos e intereses.
Y así no se puede encontrar a Dios.



El día (que ojalá sea hoy) en que nos animemos como los Magos a aventurarnos por la tierra extraña de las necesidades de los demás, de los intereses ajenos, de la pobreza de los otros, de la soledad de aquel anciano, del dolor de aquel enfermo....., entonces encontraremos a Dios. No olvidemos que los Magos lo encontraron en un Niño recostado en un pobre pesebre y en una familia que habitaba en una cueva.
Tomado del Misal Anual